Totana ha vuelto a colocar la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica en el espacio público con motivo del 12 de mayo, Día Mundial dedicado a estas patologías. La lectura del manifiesto, el punto informativo de ASTOFIBROM y la iluminación violeta de la fachada consistorial persiguen el mismo objetivo: sacar del ámbito privado una enfermedad que sigue siendo muy incapacitante y, a menudo, poco comprendida.
La asociación local aprovechó la jornada para informar, recaudar fondos con productos artesanos y recordar que detrás del dolor crónico hay también desgaste emocional, problemas de sueño, ansiedad y pérdida de autonomía. El mensaje de fondo es claro: sin diagnóstico precoz, investigación y atención multidisciplinar, el impacto sobre la calidad de vida se multiplica.
Qué deja la jornada
- Presencia de ASTOFIBROM en la Plaza de la Constitución con información y acciones de autofinanciación.
- Pancarta conmemorativa en el Centro Municipal de Personas Mayores y luz violeta en edificios públicos.
- Reivindicación explícita de una mirada sanitaria y social más completa sobre estas patologías.
Como información de servicio, el valor añadido está en no quedarse en la efeméride. La noticia recuerda a los lectores que la visibilidad pública también es una forma de apoyo a pacientes y familias que suelen convivir durante años con síntomas invisibles para los demás.

