Una explosión de alegría, color y sobre todo, de plena inclusión social. Los Centros de Día para la Discapacidad del Ayuntamiento de Totana celebraron con gran entusiasmo su particular y tradicional fiesta del Entierro de la Sardina, transformando la jornada en una gran fiesta compartida con toda la comunidad local.
Unidos por la diversión y la integración
Este festejo demostró una vez más que las barreras no existen cuando la comunidad se une. La actividad contó con una destacada participación que reunió a usuarios de los propios centros y a sus familias, profesionales del sector, el alumnado de los colegios Reina Sofía y Tierno Galván, colectivos de mayores del municipio, y centros de discapacidad de otras localidades como ASPRODES y Pilar de la Horadada.
Tampoco faltó el apoyo altruista del equipo de voluntariado de Cruz Roja Totana, garantizando que el desfile y todas las actividades programadas transcurrieran con absoluta normalidad y seguridad.
Padrinos de lujo y una quema con arte
La cita tuvo momentos muy especiales y tradicionales. El pregón festivo corrió a cargo del párroco Francisco José Fernández, mientras que Isabel María Sánchez Ruiz ejerció con simpatía el papel honorífico de "Doña Sardina". La jornada contó además con la presencia institucional de la concejala de Bienestar Social y Dependencia, Isabel García Merinos, junto a Antonio Martínez Belchí y Martín Miras.
La guinda de la celebración fue el catafalco elaborado y quemado en el tradicional acto del entierro. En esta edición, la escultura sardinera llevaba la firma del prestigioso dúo artístico Muher (Manuel Herrera y Belén Elorrieta), autores que diseñaron ese mismo año el catafalco oficial del célebre Entierro de la Sardina de Murcia. Una obra llena de creatividad que aportó un inigualable toque de prestigio a esta jornada de convivencia familiar e integración en Totana.
