Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Museos, las piedras centenarias de la Iglesia Parroquial de Santiago el Mayor de Totana cobraron vida este sábado a través de una visita guiada especial que invitó a los asistentes a realizar una inmersión directa en la historia profunda del municipio.
Guiados por la técnica de la Concejalía de Turismo, Belén Cánovas, y acompañados por las valiosas aportaciones históricas del cronista oficial Juan Cánovas Mulero, el numeroso grupo de visitantes afrontó el reto de ascender los 90 escalones que separan el suelo del campanario de la icónica torre totanera.
De La Bastida al "Cuarto de los Novios": miles de años bajo nuestros pies
El recorrido comenzó en la planta baja de la torre, que actualmente ejerce de espacio expositivo y conserva testimonios excepcionales que acreditan la continuidad histórica de la ocupación humana en la zona durante más de 4.000 años. Entre los objetos expuestos destacan las vitrinas con restos procedentes de las famosas excavaciones del yacimiento argárico de La Bastida (2009-2010), piezas ibéricas halladas en Las Cabezuelas y diversos vestigios de época romana.
Durante el recorrido, los guías expusieron algunos de los secretos y curiosidades que encierra la construcción de este templo parroquial, cuyas obras se iniciaron en 1541 y concluyeron en 1567, mientras que la imponente torre campanario fue erigida entre los años 1607 y 1608 bajo el magisterio de arquitectos de la talla de Jerónimo Quijano, Juan Zavala y Francisco Aranda.
Entre los momentos más atractivos de la visita estuvo la explicación del misterioso "laberinto pagano" descubierto en la zona del altar mayor, así como la leyenda del sugerente "cuarto de los novios", un espacio que ha alimentado las tradiciones locales a lo largo de los siglos.
Un tesoro en el campanario
Ya en la cumbre, los asistentes pudieron contemplar de cerca la magnífica maquinaria del reloj de la torre y las campanas históricas, que siguen marcando la vida cotidiana de la ciudad con sus toques tradicionales de aviso e invitación. Entre ellas destaca por su antigüedad una pieza fundida en el año 1450, así como la imponente campana mayor, que cuenta con un peso aproximado de 800 kilogramos y corona majestuosamente el patrimonio sonoro de Totana.
Este monumento emblemático, que permaneció sumido en el olvido durante décadas, fue recuperado gracias a un esfuerzo conjunto entre el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma y la propia parroquia, consolidándose desde su musealización en el año 2018 como uno de los recursos culturales y turísticos más admirados del casco urbano.
Imagen destacada: Iglesia de Santiago de Totana. / b-e-m - Wikimedia Commons.

