El Ayuntamiento de Totana deberá volver a la mesa de negociación. El Pleno Municipal, reunido en sesión extraordinaria el jueves 21 de mayo, ha rechazado la propuesta de Presupuesto General para el ejercicio 2026 presentada por la alcaldía.
La votación reflejó la fractura política actual en el Consistorio. A pesar de contar con los votos favorables del Partido Popular (PP) y del concejal no adscrito Manolo Cánovas, el proyecto no logró salir adelante debido al voto en bloque de la oposición, conformada por el PSOE, Ganar Totana y VOX.
Las cifras clave del presupuesto rechazado
El proyecto presupuestario consolidado que se sometía a debate ascendía a la cifra de 36.647.744,73 euros. De esta cantidad global, la mayor parte correspondía directamente a la gestión del propio Ayuntamiento, con un presupuesto asignado de 33.267.457,11 euros.
El resto del montante se distribuía entre las dos principales sociedades municipales del municipio, herramientas clave para el desarrollo local y de servicios:
- PROINVITOSA (fomento del suelo industrial y empresarial): 1.005.272,43 euros.
- CEDETO (Centro de Desarrollo de Totana): 972.082,25 euros.
La propuesta también contemplaba aspectos normativos fundamentales como las bases de ejecución, la plantilla de personal municipal para el año 2026 y una declaración técnica de no disponibilidad de créditos que quedaban pendientes de habilitación legal.
Antecedentes y tensiones políticas en el municipio
Este revés plenario no llega por sorpresa. El debate sobre las cuentas públicas de Totana arrastra meses de fricciones políticas. Desde el pasado mes de abril, agrupaciones como Ganar Totana venían manifestando públicamente sus serias dudas sobre la gestión de la alcaldía del PP, acusándola de haber remitido el borrador de cuentas al Ministerio de Hacienda en diciembre de forma unilateral, sin abrir un cauce de debate sincero y constructivo con las fuerzas locales.
Entre los puntos más criticados por la oposición figuraban la falta de claridad en las partidas destinadas al suministro y mantenimiento del agua corriente, la gestión del cementerio municipal, los gastos de personal y lo que catalogaban como "gastos superfluos" que consideraban que debían ser recortados en favor de mayores inversiones directas en los barrios y pedanías.
Cabe recordar que la tramitación presupuestaria en Totana suele ser un camino de curvas. Ya en 2025, la aprobación definitiva de las cuentas municipales se demoró hasta el mes de agosto de ese año, teniendo que superar un complejo periodo de alegaciones y requiriendo incluso que el propio alcalde se sometiera a una cuestión de confianza para desbloquear la gestión.
¿Qué pasa ahora?
Con este "no" rotundo del Pleno, el Ayuntamiento de Totana se ve obligado a prorrogar temporalmente las cuentas del ejercicio anterior y a iniciar una ronda urgente de contactos políticos. El equipo de Gobierno deberá decidir si opta por reformular el documento base recogiendo las sensibilidades de la oposición o si se abre un periodo de inestabilidad política que obligue a buscar alternativas legislativas extremas.
Imagen ilustrativa de una reunión de presupuestos. Fuente: Wikimedia Commons / Dominio Público.
