Esta semana han comenzado las obras de demolición del edificio que albergó durante años la conocida discoteca Kabuki. Las palas excavadoras han empezado a echar abajo la estructura, marcando el final físico de uno de los referentes del ocio nocturno local.
La demolición de este espacio cierra una etapa en la memoria de muchas generaciones de totaneros que frecuentaron el local. Aunque por el momento no han trascendido de forma oficial los detalles sobre el futuro proyecto urbanístico o comercial que ocupará la parcela, la desaparición del inmueble cambia significativamente la fisonomía de la zona.

